Escritos

Febrero 2017
  • Las relaciones sexuales en la vida privada de las prostitutas.
No pocas veces me han preguntado si las que nos dedicamos al trabajo más antiguo del mundo mantenemos relaciones sexuales en nuestra vida privada, sin cobrar. A mí me parece un poco extraño que alguien crea que como humana, persona de 28 años y con vida privada, no tenga sexo.
Pero debido a esta genuina cuestión que ha aparecido en mis citas, y que todos tenemos a un cotilla dentro, debo afirmar que SÍ: La mayoría de chicas que ejercemos la prostitución tenemos sexo dentro y fuera de nuestro trabajo. Al menos voy hablar de mí, ya que no estoy dentro de la cama de todas mis compañeras, de algunas sí, pero esto es otro tema.
Aprovecho para hacer spam de que realizo lésbico, tríos, orgías, etc. con mis amigas Ariadna Cases y Fosca Bellpuig. ^^
Me considero muy sexual desde muy joven, quien lea mis escritos desde el principio verá que es algo que he dicho y redicho, pero junto a este escrito quiero añadir algo que apareció en mi mente como lo suele hacer la inspiración, en el momento menos oportuno.
Como he dicho, hablaré de mi situación personal, pero como con cualquier cosa en esta vida, no soy la única y tengo constancia de que le ha pasado a más colegas. Y es que este trabajo ha despertado, aún más si cabe, mi líbido.
En la práctica se encuentra la costumbre, así que como es evidente, el número de relaciones que mantengo a la semana ha aumentado desde que me dedico a este oficio y ha generado que en mi vida personal el sexo sea un juego mucho más activo y diario. Como leí en algún lugar que no recuerdo: ” Nadie debería negarse a un orgasmo diario” y yo, como con las pizzas de los viernes, lo que me da placer lo llevo a rajatabla.
Así que junto con la pregunta de si mantengo relaciones sexuales en mi vida personal y que mi líbido está más juguetona que nunca, confirmo lo que muchos estudios científicos afirman: el sexo es maravilloso y hay que practicarlo todas las veces que nos apetezca porque cuanto más lo practiquemos, más nos apetecerá. Y con una buena corrida, se ve la vida mucho mejor ¿verdad?
Enero 2017
  • LA INTUICIÓN DE LAS PUTAS
Después de algún tiempo sin escribir quiero hablar sobre la intuición de las que somos trabajadoras sexuales.
De las mujeres ya es sabido que poseemos más capacidad intuitiva, somos más sensitivas y empáticas.
En el caso de las trabajadoras sexuales, estas habilidades se desarrollan, esto es debido a que para nosotras la intuición es como nuestro spray de pimienta fisiológico.
Para nosotras la conexión llamémosle sensitiva en un encuentro es primordial. Puede resultar incomprensible para el cliente – amante que, si nosotras percibimos que la situación no es cómoda, queramos pararla. Seguramente porque lo primero que puede pensar es: una puta me ha rechazado. Debido a otro de los estigmas de nuestro trabajo: Que por dinero nosotras lo aceptamos todo. Y no.
Algo básico es entender que no es nada personal, puedo decir que en la mayoría de veces para las que nos dedicamos a esto no es importante nada de lo que voy a nombrar ahora: raza, edad, color, acento, orientación sexual, físico, tamaño de tus genitales. etc.
Pero sí que lo que va a determinar si nuestro encuentro va a proseguir es simplemente como nos sintamos ambos al vernos cara a cara, esos primeros minutos.
Puedo decir a nivel personal que seguramente esta capacidad de observación, me ha permitido ser capaz de parar situaciones que seguramente hubiesen sido más desagradables si las hubiese alargado en el tiempo.
No hablo del psicópata, de ese cliente que te quiere atar a la cama y hacerte torturas japonesas. Simplemente una falta de entendimiento entre las dos personas que vamos a estar en una habitación durante un tiempo determinado.
Cuando me llegan emails preguntándome sobre mi profesión, aparte de muchas cuestiones, a la que yo personalmente le doy más importancia es a la inteligencia emocional, observación y cuánto confías en tu intuición y si te vas a dejar guiar por ella.
Los filtros que utilizamos las putas son importantes, pero ser dueñas de la situación en todo momento es fundamental.
Valérie
——————————————————-
Noviembre 2016
  • EL DÍA QUE ME CRUCÉ CON MI PRIMER FOLLÓGRAFO
Muchas veces, cuando pienso en escribir en mi blog, no pienso en escribir las experiencias que he vivido, porque como todas, he vivido situaciones curiosas, dignas de hacer un libro. Pero lo cierto es que voy a hablar de alguien que se esconde en la sombra del trabajo “erótico – artístico”
El follógrafo.
El follógrafo es ese fotógrafo “profesional” que ahora ves venir desde lejos, pero que cuando eres una neófita de los shootings, de lo que es posar, de los intercambios y de todo este mundo, caes. Y te la cuelan.
Mi presunto follógrafo llegó justo cuando necesitaba un fotógrafo para mis primeras fotos para la página, justo cuando iba a empezar a trabajar de escort. ¡Meeeec! Follógrafo y necesidad de un fotógrafo son malas combinaciones!
¡¿Pero qué iba a saber yo?!
Como relato, llego en el momento justo y me hablo de hacer un intercambio. Al explicármelo me pareció genial. Tu posas para él, le sirves como modelo y por lo tanto de aprendizaje para que él pueda mejorar y a cambio te da unas fotos editadas y de calidad.
Llegó el día, y yo estaba un poco nerviosa, nunca antes me habían hecho fotos y no sabía cómo iba a ser el resultado, llaman al timbre y bajo entusiasta.
Él fue muy correcto, empezamos la sesión y a pesar de ser algo serio, el trabajo fue bastante fácil, me gusta verme en ropa interior así que me costó poco deshacerme de mis ropajes.
Debo añadir que yo había visto trabajos de este personaje y sé que a nivel profesional se dedica a la fotografía, así que confié en él y su criterio profesional como era obvio.
Acabada la sesión, me volví a vestir y a esperar impaciente el resultado.
Al poco, recibí un mensaje de él, me preguntaba cómo estaba y qué tal me había sentido en la sesión. En estos momentos solo pude pensar que era muy amable por preocuparse, así que le conteste y le dije que había estado muy cómoda. Pero los mensajes siguieron hasta darme claramente cuenta de que estaba flirteando conmigo. Primera señal del follógrafo, siempre va a buscar la excusa para intentar meterse en tu cama y no precisamente para hacerte fotos.
Los mensajes siguieron, ante los cuales mis respuestas se referían a las fotos y mi insistencia, en poder ver el resultado y por lo tanto acabé recibiendo la invitación de verlas en su casa. Una casa que nunca pisé, obviamente.
El tiempo fue pasando y lo cierto es que tampoco tenía idea de cuánto es el tiempo que tarda un fotógrafo en pasarte todas las fotos de la sesión, así que esperé.
Han pasado unos siete meses y aún sigo esperando.
Otra prueba del follógrafo, si no follas con él te quedas sin fotos.
Con el tiempo y después de haber trabajado con varios fotógrafos aprendes a distinguir y a huir de cualquiera que te ofrece una sesión fotos de una forma sospechosa y, si tienes ciertas dudas, incluso a realizar un contrato sencillo donde se especifiquen las condiciones de ambos.
De todo se aprende, y de los follógrafos también.
Valérie
———————————————————————–
Noviembre 2016
  • BESOS
Llevo unos cinco meses en este oficio, y no hay día que no descubra cosas de mí, de mis amantes, de mis compañeras.
Me permito el placer de exprimir cada experiencia que me regala este trabajo y lo cierto es que hace días que vengo dándole vueltas a la necesidad imperiosa de escribir sobre los besos porque en todas mis citas me gusta besar y me gusta besar con todo mi yo, con toda Valérie.
Quien me ha besado sabe que para mí son esos momentos los que marcan un antes y un después en mis encuentros. La conexión sensorial hecha poesía que tanto admiro y disfruto.
Y tengo que decir que en mi caso, sin besos, no podría trabajar ni relacionarme en mi vida personal.
Los besos, son tan dispares y diferentes como las personas y ahora que puedo decir que he besado unos cuantos labios puedo decir que están los suaves, los duros, los dulces, los apasionados, los románticos, los juguetones, los tímidos, los frikis, los seguros, los torpes, los tiernos, los dudosos,  con lengua, sin lengua, con un pequeño mordisco…
El beso es como ese primer contacto sexual y sensual, ese momento donde sabes qué va a pasar después, donde empiezas a sentir ciertos calambres y escalofríos y una suave y delicada excitación en cada extremidad de tu cuerpo.
Tu cuerpo empieza a hablar y se deja llevar por cada movimiento de nuestros labios y de nuestra lengua. Es como ese pre-sexo, es sexo antes del sexo, es ese orgasmo oral, es una droga adictiva que probamos de adolescentes con toda la torpeza e inocencia y nos acompaña en nuestra vida, y como ella, creciendo nuestra experiencia de la misma forma que vamos madurando y aprendiendo.
Soy de las que disfrutan del placer, soy una hedonista y soy adicta a esos pequeños placeres.
Y un beso…
Es el billete de un viaje hacia el otro, hacia nosotros mismos.
Valérie.
—————————————————————–
Septiembre 2016
  • Y ENSEÑAR LAS TETAS.
Así, enseñando las tetas escribo esto.
Tomar la decisión de mostrar partes íntimas de ti, ahora en las famosas redes sociales, donde es una forma de mostrarle al mundo, cómo somos, que no nacemos con una camiseta, sino que nacemos con partes nuestras tan naturales como son los senos, la vagina y el pene, parece tener sus consecuencias.
En el momento que reconsideras mostrarlas, en mi caso como una forma de promocionar el servicio que ofrezco, o porque te sientes tan bien con tu cuerpo, con tu persona, con lo que haces, que lo haces porque te da la gana, saltan las alarmas, tanto para bien como para mal. Y aún me pregunto el porqué…
Todos somos conscientes de la naturaleza de nuestros cuerpos, pero le damos cierta importancia al hecho de que tomar la decisión de enseñar las tetas puede ser perjudicial para ti, para tu educación, para tu moral, para tu ética, para tu persona… e incluso puede afectar a la moral, ética y educación de los otros
Si lo vemos desde mi perspectiva, mis pechos son para mí tan importantes como mis manos, las que utilizo para escribir, para cocinar, para pintar, para darme placer…Mis manos me aportan mucho, y a nadie le afecta que muestre mis manos.
Deberíamos darle la misma importancia a los pechos, a la vagina, al culo, al pene y todas esas zonas tabúes para la sociedad.
Aunque pensándolo bien, no creo que el problema sea ver mis voluptuosos pechos sino lo que mis pechos dicen: dicen que me siento libre y no oprimida, que me siento decidida, segura. Y al parecer, esto para la gente es molesto.
Enseñar las tetas me ha traído dos cosas: cerrarme la cuenta de Instagram y ver cómo se las cierran a otras compañeras; y fotos de penes, muchas fotos de penes, cientos de mensajes con penes…
Esta es la cuestión. Pasamos a los extremos, o lo denunciamos con las manos en la cabeza o nos creemos con el derecho absoluto de pensar que, si enseña las tetas, me quiere ver la polla. Y no, no soy un objeto sexual que se activa cuando le muestras imágenes que yo no te he pedido, y muchas de las chicas que conozco tampoco. Puedo tomarme la libertad de decir que ninguna.
Hace poco leí sobre los micro machismos. Como feminista que soy, hubo una frase que me dejo boquiabierta y que es completamente cierto: Los hombres que nos piropean desde sus grandes camiones, saben que no nos vamos a tirar a sus brazos cuando nos digan “tía buena” pero aún así lo siguen haciendo, ¿razón?  Posicionar su situación de superioridad y sentir que nosotras, como mujeres, tenemos que soportarlo. Pues con las fotos de los penes pasa exactamente lo mismo.
Quiero enseñar mis tetas, me gustan, las quiero como quiero cada centímetro de mi piel, con sus defectos más polémicos. Pero quiero hacerlo con la completa libertad, la libertad de no sentirme acosada por pollas pixeladas y con la completa libertad de que nadie me va a denunciar la foto, como si de una terrorista se tratara.
Valérie
———————————————————————
Agosto 2016
  • MI MAMÁ YA LO SABE
Muchos de mis clientes me preguntan si esto es un trabajo temporal, si es porque no encuentro de lo “mío” o porque estoy estudiando. Aunque ¿decir que es algo temporal cambia el hecho de que folle por placer cobrando?
En mi entorno, el más cercano, saben quién soy y qué hago, y aquí entraría la persona que me ha dado la vida. Mi madre.
Algo que caracteriza mi relación con mi madre es que siempre me dice esta frase “Algún día me dirás que te quieres casar con tu perro y no me sorprenderá.”
Con esto mi madre expresa la poca capacidad de sorpresa que tiene conmigo, y es que en el terreno sexual y afectivo siempre he sido una buscadora nata de experiencias, y a ella siempre se lo cuento. Aunque si lo pienso, nunca me lo ha preguntado (-.-)
confianza de hija supongo.
Ella, a sus 50 años, ha sido una persona voluble y muchas veces le ha pesado la educación de los años 60 y 70 y su aprendizaje personal, que es:
Da igual cuánto tiempo dediques a las personas si al final te abandonas tú, vas a ser infeliz siempre.
Así que ahora, aprendiendo a no dejarse llevar por lo que opinan los demás, tiene su primer “folla amigo” y lo esta disfrutando 😉
En el momento de darle la noticia, como siempre yo tan oportuna, se lo dije en la piscina de casa, pues sentí la necesidad imperiosa de compartir con ella lo que estaba haciendo con mi vida, y me vi incapaz de mentirle en la cara.
– Mamá, tengo que contarte algo que espero que no afecte a nuestra relación y que no te haga mucho daño.
( Ella ) – Ya empezamos, ¿qué has hecho ahora?
– Soy acompañante de hombres que pagan por estar conmigo…
( Ella ) – Eres prostituta?
– Sí, y me hace muy feliz este camino que he empezado..
( Ella ) – Bueno, si te hace feliz, yo es lo que realmente quiero.
Todo este diálogo es muy resumido aunque hubo una charla sobre el sexo seguro y la precaución/ protección de ser mujer en este mundo lleno de violadores y acosadores…¬¬
Pero el resumen fue este: sé feliz…
Aún sigo en estado de shock por que se lo tome tan bien. Evidentemente tiene que hacer un trabajo de reflexión y volver a lidiar con las dos partes de sí misma, su educación y sus experiencias personales, que vuelve a ser:
Hacer lo que la gente espera de ti no sirve de absolutamente de nada.
La curiosidad y las personas son para mi como un elixir de vida.
Gracias Mama, por permitirme toda la libertad de que esto siga siendo así.
Valérie.
———————————————————————
Agosto 2016
Llevaba días queriendo escribir, he escrito muchos títulos de los que me gustaría trazar líneas con o sin sentido, esto de ser puta es la dosis de la inspiración!
Pero me han llegado varios “inputs” sobre el porque realizo el sexo oral CON preservativo unido con la insistencia de que no lo haga…
Bien..
Esto va para largo.
En el momento que decidí hacer esto, es una idea que valoré. Parece ser que el mercado ofrece una ámplia oferta de “francés sin”, la pregunta que me venía a la mente era: ¿Tengo que hacerlo así para tener clientes?
Evidentemente, no.
Como he expuesto en mis anteriores escritos si algo valoro de verdad, es la vida. ¡Joder si la valoro! Y la salud, es de vital importancia para vivirla ” a tope de power”
Y como hago todo esto por placer puro y duro, son mis normas y mis reglas.
Obviamente, el sexo piel con piel (o en este caso: piel con labios) es sin duda el más placentero, el que ha todos nos gusta hacer y si no existiera ningún riesgo, no haría falta que existiera cielo, porque ya estaríamos en él.
Pero seamos realistas, existe ese riesgo, y es muy elevado y como he dicho antes, valoro mi vida y mi salud.
Así que me gustarÍa dejaros un enlace donde explica muy bien el tema “coñazo” de las ETS.
No todo es placer. Guia práctica de los riesgos del sexo oral
En el apartado “FAQ” respondo también a esta cuestión.
————————————————————————-
Julio 2016
  • CUANDO C. SE CONVIRTIÓ EN VALÉRIE
Y como en un libro de ciencia ficción escrito por Stephen King, sufro doble personalidad.
En realidad, no sé cómo funcionan las mentes de las personas que sufren esta enfermedad. Debe de ser muy chungo sentir que existe otra persona dentro de ti y a la vez ajena a tu ser…
La pequeña C. que se masturbaba encima de la alfombra de Aladdín, pensando en Aladdín o en ese hombre capaz de conseguir que confíe en él para volar, volar a través de la alfombra y el orgasmo juguetón de alguien demasiado joven para saber qué era ese intenso cosquilleo que sentía entre sus piernas y que era tan adictivo.
De adolescente, pizpireta, ingenua, inocente y juguetona, siempre juguetona. Ahora, las palabras de amores ideales y perfectos y la fotografía erótica son sus amigos, había creado los selfies, antes de que “selfie” supiera que existiría. Fotos aquí y allá, posando ligera de ropa y sintiéndose poderosa.
Ahora, adulta.
Siempre he sido así, de todas las partes de mí, la que siempre se ha mantenido igual ha sido la más “artística”, donde se mezclan el sexo y la fotografía, el sexo y las palabras, el sexo con abrazos y el sexo con arañazos. Herencia del loco de mi padre supongo.
Aún así, cuanto más adulta, más cosificada por la sociedad me he sentido. Y entonces tienes dos caminos a seguir, unirte al enemigo o alejarte de él. Es evidente qué camino escogí yo.
Antes de dejar escapar a mi Valérie interna, fui una C. buscando su camino, haciendo lo que te dicen que tienes que hacer, trabajar donde debes y vivir el sexo como debe vivirlo una mujer. Puta en la cama y santa en la calle, ¡Qué poco iba conmigo este dicho!
Mi red social favorita, inundada de mi vida normalizada, dejaba ver a veces esa parte de mí que la sociedad denuncia, esa parte tan profunda y con tan poca ropa por fuera.
Aún cuando a veces dejaba salir esa parte, tardaba como diez minutos pensando….¿debería poner esta foto? ¿está bien que haga esto?
Estúpida yo y estúpido este mundo, que te obliga a pensar que la extraña eres tú, por respirar con tanta libertad, con tanto deseo, y con tantas ganas de vivir y no tan solo de existir.
Hasta que un día, de éstos que me dan a mí y con varios inputs a mi favor, me lancé y decidí dejar volar y soltar esa parte tan mía. Valérie apareció, como solo Valérie puede hacerlo: Libre, follando mentes, follando ideas, cazando inspiración y meditando, haciendo lo que le da la gana y sin esperar diez minutos pensando si debe o no hacer algo.
Como al principio, siento que sufro doble personalidad, pero en realidad, C. es Valérie y Valérie es C. y algún día, estas partes se fusionarán otra vez, creando a una C. renovada y esnifando polvos de felicidad, y de los otros también.
————————————————————————-
Julio 2016
  • “NO LO COMPARTO”
Últimamente estoy escuchando esta frase bastante, la noticia de a qué me dedico está empezando a crecer en mi círculo personal de amistades y familia, y aunque era de esperar que me encontrara con todo tipo de opiniones, ésta en concreto, me ha dejado desconcertada.
¿Qué no compartes? ¿Que lo considere un trabajo como otro cualquiera? ¿Que folle por placer?  ¿que cobre por ello? ¿Que pueda vivir nuevas experiencias con cada cita? ¿Que tenga la oportunidad de conocer a gente interesante que en otro contexto no conocería?
Me vienen muchas preguntas, y aunque no quiero que esto suene despectivo, me es inevitable no pensar que resulta algo “hipócrita” este pensamiento.
Ahora, ¿porqué pienso que es hipócrita?
Hoy en día que vivimos en una sociedad con bastantes prejuicios, tabúes, doble moral, etc; somos más “libres” que hace cincuenta años, tenemos sexo con quien queremos, por ejemplo, y existen miles de “apps” para ligar, para conocerse, para hacer amigos y lo que surja….
Actualmente, puedes follarte a todo aquel que se te cruce por el camino si quieres y quiere. Puedes follar todos los días, tres veces a la semana, solo el fin de semana, una vez al mes, nunca.
Se podría decir que vivimos en la época con más libertad sexual.
Esto, si eres tío es la puta ostia. Si eres mujer, cada vez está mejor visto que con tus amigas hables del buenorro que te tiraste el otro día mientras te tomas un café. ¡Por suerte!
Ahora, si una persona piensa “a mí me gusta follar, y necesito pagar el alquiler” ¿porqué no cobro por follarme a las personas que yo elija, a las personas que me despiertan algo o simplemente a las personas que quieran pagar por tener sexo conmigo? Aquí empieza el problema.
Y volvemos a empezar con la pregunta del principio: ¿qué no compartes?
Quiero dejar claro que respeto estos pensamientos, entiendo la disgregación moral que esto genera. Aún cuando actualmente muchos de nosotros ya no somos católicos, nos hemos criado y educado durante siglos bajo el yugo del cristianismo, y éste persigue, denuncia, invalida y suprime la prostitución.
No podemos esperar otra respuesta entonces cuando alguien habla de forma clara y con completa libertad cuando dice que cobra por follar.
Mi conclusión es que no acabo de entender donde está el abismo de diferencia entre follar por placer y follar por placer cobrando.
El capitalismo nos mete con cuchara que todo “se compra”. Evidentemente, las putas no vendemos nada, y por supuesto, no vendemos nuestro cuerpo (¡espero que durante mucho tiempo yo siga manteniendo todas las partes de mi cuerpo, sino vaya putada…! chiste malo a la vista.) Tan sólo hacemos una transacción económica por compartir momentos, emociones, cariño, experiencias. Y para follar con nuestra vagina, sí, eso también, que por cierto, nuestra vagina es solo un conducto membranoso del aparato reproductor de las hembras de los mamíferos, que se extiende desde la vulva hasta el útero. Que luego está lo de santificar la vagina, pero esto ya es otro tema.
Y yo, por último me pregunto….
¿Pero acaso una psicóloga, por ejemplo, no prostituye su empatía, su paciencia, su capacidad estratega, sus conocimientos y su tiempo por vocación, dinero y por el placer de ayudar a otras personas?
Ahora resulta que tod@s somos put@s…
————————————————————————
Julio 2016
  • Vivir.
 Algo que a mucha gente se le olvida. Hacer lo que quieres, vivir como quieres, crear y creer en tu libertad. En mi caso, tomar la decisión de ser puta no fue fácil. Me educaron con la idea de que tengo que ser una chica difícil para que los chicos me quieran porque sino seré una puta… vaya, ¿y lo que yo quería? Eso no importa, eres mujer. Con el paso de los años he trabajado en trabajos penosos, trabajos que he acabado odiando, trabajos que no estaban mal, lo que estaba mal era el sueldo, las condiciones. Para quien no lo sepa, soy integradora social, y el ámbito social se alimenta de su vocación. Lo de alimentarse es en el sentido literal: te alimentas de vocación para desayunar, comer y cenar, porque lo que es para comida de verdad, no te llega el sueldo. Así que tome la decisión de hacer aquello que desde bien pequeña me ha llamado la atención, eso que me inspiró y me empujó valerietasso con su película y libros, después amarnamiller y su discurso, y más tarde otras más que han llegado a mi vida desde la más pura casualidad, o como yo creo, en la causalidad. Y aquí me encuentro, feliz e independiente. Viviendo.